La vida

Días han pasado
Días en los que no quería nada
Días en los que no quería saber de nadie
Días en los que solo necesitaba un libro
Un libro que me ayudara a escapar
A escapar de todo aquello que me negaba a enfrentar.

Lo entendí hace poco
Entendí que no se trata de escapar... se trata de ver la vida con otra perspectiva, con otros ojos 

La vida es un día a la vez
La vida es un instante
Es ese viaje, ese beso, esa sonrisa
Esos momentos que revives una y otra vez en tu cabeza

La vida... no hay que tomarla tan en serio

Un corazón roto, un adiós, un beso de despedida
La ilusión del quédate un ratito más, la ilusión de querer estar contigo
¿Te fuiste o realidad nunca estuviste aquí?
¿Hubiéramos llegado a algún lado? ¿Lo hubiéramos hecho?
Tal vez lo único que nos pertenece ahora son los recuerdos

¿Qué sería de nosotros si no pudiéramos recordar?
Probablemente disfrutaríamos más el presente
Seríamos menos apegados al pasado 
Tendríamos menos ilusiones, menos fantasías
del hubiera... Un hubiera que solo existe en nuestra memoria
Pero es bonito, qué bonito poder recordar
Porque recordar sin duda, es volver a vivir

Sentimental
Probablemente esta noche me sienta sentimental
La soledad, la lejanía de la familia
El día a día, todo eso me pone sentimental
Mas sin embargo, sonrío
Sonrío porque existo
Sonrío porque cada día hay algo por lo que estar agradecida
Sonrío porque no estoy donde quisiera estar aún
Pero estoy más cerca que ayer 
Y soy feliz, más feliz que ayer y disfruto la vida
Porque de todo esto se trata la vida





Leemos lo que somos

Hace unos días me encontré con una imagen de Librerías Gandhi que hacía alusión al día internacional del orgullo LGBTQ+: "Cada uno elige qué leer, o a quién amar." Lo que me dejó pensando en lo importante que es el respeto en general hacia otros. 

Años atrás me sentía inferior por no haber leído ciertos autores y libros que son básicos para ser considerado(a) lector(a). En ese entonces, los libros que más me llamaban la atención eran Best sellers y me sentía mal por eso. Claro que llegué a comprar varios clásicos; hay algunos que dejé a medias, otros que llevan AÑOS en mi librero, otros que tengo en mi lista de libros por leer pero que ni siquiera me atrevo a comprar porque probablemente nunca los lea. Y todo esto me llevó a la siguiente pregunta:

¿Realmente existen libros que te hacen 
más intelectual?
 
¿Por qué la gente se empeña en hacerte sentir menos por lo que lees o no lees? ¿Por qué no puedes considerarte un buen lector por no haber leído ciertos libros? o al contrario, ¿por qué sentirte inferior por leer ciertos géneros? "Esos libros son basura" y sí, es verdad que existen libros palomeros, libros que no te aportan mucho o prácticamente nada, libros planos y simples, algunos otros que solo tienen portada bonita. Pero en lo personal, considero innecesario juzgar a una persona por lo que lee o no lee... Aquí lo que debemos promover es precisamente eso, ¡la lectura! sea literatura juvenil, fantasía, ciencia ficción, novelas históricas, poesía, literatura clásica, etc. 

Con el tiempo he aprendido que no hay un género específico que te haga más intelectual o un mejor lector... ¡Porque todos somos diferentes y tenemos gustos literarios diferentes! Incluso he llegado a la conclusión de que no porque te guste la manera de escribir de un(a) autor(a), forzosamente te deba de gustar TODO lo que él/ella escribe. 

Los gustos literarios pueden ser muy subjetivos; dos personas pueden leer el mismo libro y leer una historia completamente diferente. Muchas veces nos vemos reflejados en los personajes, nos llegan frases, palabras que alguien más no solo escribió, sino seguramente también sintió. Y eso, queridos lectores, ¡es lo bonito de los libros!

Leemos libros que nos enseñan del pasado, libros de romance, libros que hablan de gobiernos opresores, libros que nos muestran situaciones similares a las que hemos vivido, libros que nos enseñan a pensar, a sentir, que nos ponen la piel chinita, libros melancólicos, libros con finales felices, libros con finales abiertos... Leemos lo que somos.

Hay libros que probablemente nunca leeré o que en su momento quise leer y por distintas razones ya no se encuentran en mi to-read list, pero ya me siento menos presionada a tener que leer ciertos libros o a ciertos autores. Me siento contenta con lo que he leído, le he dado oportunidad a distintos géneros y pienso seguirlo haciendo.

Así que si aun no han encontrado un género de su agrado o se sienten identificados con varios géneros, sepan que está bien leer un poco de todo.

¿Mi recomendación?

Lean lo que quieran, cuando quieran, a los autores que quieran, en físico o en ebooks, tómense el tiempo que quieran leyendo... ¡Pero no dejen de leer!


«Los libros son espejos: sólo se ve en ellos lo que uno ya lleva dentro.»

-La sombra del viento, Carlos Ruíz Zafón



Pasando páginas

Nunca me consideré una niña normal; siempre fui muy tímida, callada, no me gustaba jugar en las fiestas, restaurantes ni en lugares donde hubiera juegos para niños. Desde pequeña siempre tuve miedo de interaccionar con otras personas. En mi familia me decían (y hasta la fecha me siguen diciendo) que me la vivía fantaseando, con la mente muy dispersa o como se dice coloquialmente, en las nubes.



En la escuela me costaba interaccionar con mis compañeros y por lo mismo, tenía pocos amigos, casi nunca participaba en clase, no me gustaba llamar la atención, me daba miedo participar en eventos artísticos o deportivos y los evitaba a toda costa. Entre más en mi mundo estuviera, más segura me sentía. 

Recuerdo con gran afecto mi primer contacto con los libros de Harry Potter y uno que me cambió completamente a los 10 años: El ángel número doce de Og Mandino. Este libro me resultó sumamente impactante y conmovedor. Años más tarde, al volverlo a leer, no podía dejar de llorar, no solo porque reviví la historia de Timothy y John, sino porque recordé a Samy de la niñez y cómo gracias a ese libro, comenzó su amor por la lectura.

En la secundaria me convertí en una persona un poco más abierta con un grupo de amigos más amplio. En ese entonces estaba de moda Crepúsculo, así que 3 amigos y yo decidimos crear un club de lectura para leer los libros de la saga de Stephanie Meyer. Nos sentábamos debajo de un arbolito a leer durante los recesos e incluso, a veces nos volábamos clases con tal de aprovechar el tiempo que estábamos juntos. Esa saga y esa etapa de mi vida me marcaron mucho porque descubrí que la lectura también se puede disfrutar cuando tienes con quien fangirlear.

En la preparatoria tenía una materia en la que nos dejaban leer libros, de los cuales hacían exámenes cada determinado tiempo; debo reconocer que a partir de ese momento, me di cuenta que no me gustaba leer por obligación. Claro que algunos libros me impactaron mucho, pero en lo personal, pienso que la lectura no tiene el mismo valor cuando te la imponen. 

Cuando entré a la universidad, cambié las sagas y lecturas de romance y fantasía por libros de Química Orgánica, Bioquímica y Fisicoquímica (libros muy pesados), sin embargo, eso no impidió que de vez en cuando se colara en mi mochila algún libro que podría leer en mis tiempos libres. 

Debo confesar que llegó un momento en el que dejé de leer y le di mayor importancia a cosas más banales. Hoy en día les puedo asegurar que, lo mejor de esta etapa de bloqueo lector (período en el que seguramente muchos lectores han estado), es que nuestros libros son amigos incondicionales a los que no les importa cuánto tiempo te olvides de ellos o cuánto tiempo se queden intactos en tu librero, siempre estarán para ti y podrás regresar a ellos cuando tú lo necesites y lo consideres necesario. 

Los libros me han acompañado a lo largo de mi vida. En mis ratos libres, en mis noches de insomnio, en mis vacaciones, en comidas y fiestas familiares soy 'la inadaptada que siempre carga un libro.' En los libros me perdí y me encontré infinidad de veces, en ellos hallé consuelo, me hicieron sentir que no estaba sola, aún en mis momentos de mayor soledad. También me han regalado incontables momentos de felicidad y me enseñaron que a veces es necesario dejar el mundo real para sumergirnos en otros mundos, que nos den otras perspectivas, otras vidas, otras emociones, perdernos en las palabras y encontrarnos en ellas. 



En este blog hablaré sobre mis gustos literarios, libros que me han marcado, libros que tengo muchas ganas de leer, y en general, les compartiré mi experiencia como lectora. Espero que aquellos que aún no tienen el hábito de lectura, se animen a entrar a este increíble universo, del cual les aseguro, una vez que estén dentro, no querrán salir.


"Las palabras, como los rayos x, atraviesan cualquier cosa, si uno las emplea bien." 

- Aldous Huxley, Un mundo feliz 


Libros favoritos

  • El ángel número 12 - Og Mandino
  • La sombra del viento - Carlos Ruíz Zafón
  • La ridícula idea de volver a verte - Rosa Montero